Salir del armario de la infertilidad

5/7/16

La primera vez que leí esta expresión me hizo mucha gracia. Hasta ahora sólo la había escuchado haciendo referencia a la homosexualidad. Nunca había pensado así con respecto a la infertilidad, pero me di cuenta que era una expresión que encajaba perfectamente con la realidad que muchas parejas vivimos. La mayoría de personas no hablan de infertilidad, la mayoría de blogs que hablan sobre el tema son anónimos. Y es algo que entiendo, porque la infertilidad es aún un tema tabú. 


Plantearse ser padres se considera una decisión íntima y en general se suele mantener en secreto. Cuando pasa el tiempo y todo el mundo te pregunta si es que no vais a traer descendencia pones mil excusas, pero jamás se te ocurre decir que llevas un montón de tiempo probando y que el dichoso embarazo no hace aparición. Es como estar encerrada en un armario. Sí. Te sientes como si tuvieras que esconderte, como si tuvieras culpa de algo. Y te mantienes encerrada, sin decir ni mu. Sólo excusas y más excusas: cuando tengamos más estabilidad... aún hay tiempo... aún no nos lo hemos planteado... cuando lleve más tiempo en el trabajo... enseguida... 

Yo he estado mucho tiempo así, pero una vez con con el diagnóstico en la mano me lo planteé y empecé a hacerme preguntas: ¿Por qué me voy a seguir escondiendo? No me apetece andar mintiendo o sintiéndome incómoda cuando me preguntan. ¿De qué me tengo que esconder? ¿De qué tengo miedo? ¿Para qué? ¿Para evitar que la gente hable? ¿De verdad lo piensas? ¡Van a hablar de todas maneras! Y la verdad, a medida que cumplo años me va importando menos la opinión de la gente (es lo mejor de hacerse mayor). ¿Qué beneficios obtengo al no decirlo? no tener que dar explicaciones, supongo. ¿Qué perjuicios obtengo al no decirlo? Sentirme insegura, estar "esperando nerviosa" la dichosa pregunta cada vez que estoy en una reunión social y pensar en qué voy a responder esta vez. Y lo más importante: al esconderlo contribuyo a no visibilizar la infertilidad, a no darle nombre, a que parezca que no es normal y frecuente (te recuerdo que la infertilidad es más frecuente de lo que imaginamos).

Y pensando y meditando todo esto.. decidí que lo contaba. Que no me importaba explicar mi caso a mi familia y amigos y a cada una de las personas a las que pueda ayudar con ello.

¿Qué beneficios he obtenido de contarlo abiertamente?

Me he dado cuenta de que hay muchas más personas de las que pensaba que son sensibles con el tema y me siento apoyada y comprendida. 

El número de preguntas incómodas ha descendido notablemente. Ya no me preguntan ¿para cuando?. Sólo aquellas personas que no tienen ni idea de lo que nos pasa realmente. 

Estoy conociendo muchas historias similares a mi alrededor. Un montón. Cuando lo cuento todos me hablan de gente que conocen (y a menudo conozco yo también) que han tenido problemas a la hora de concebir y eso me ayuda a no verme bicho raro y ver que la infertilidad está a la orden del día. Como se suele decir: le pegas una patada a una piedra y salen un montón de parejas afectadas. 

Estoy ayudando y estoy siendo ayudada por varias personas que están pasando por esto y con las que hablo y compartimos experiencias. 

Me siento muy bien porque estoy ayudando a visibilizar la infertilidad, a normalizarla y con eso ayudo a otras parejas a disminuir su malestar.


¿Cómo lo cuento?

Con naturalidad. Como si estuviera contando cualquier otra cosa. Lo cuento con decisión, sin titubear. Cuando se decide compartirlo abiertamente hay que hacerlo así, no está permitido hablar con la mirada baja. Y no es que haya que fingir. El momento de contarlo es cuando tú lo sientas así. Yo lo siento natural, y así lo expreso. ¿Sabes cuál es la razón de esto? Las personas se toman las cosas de la forma que las contamos porque el lenguaje no verbal pesa más que el verbal. De tal forma que si yo transmito mi historia con indecisión, con actitud de vergüenza, el mensaje que el otro capta es precisamente ese: que es para avergonzarse, transmitimos pena (y lo último que queremos es dar pena)...
Si la transmito con decisión y naturalidad la persona que percibe el mensaje lo va a interpretar como algo normal, sin preocupación, sin pena y es más, le transmitiremos la idea de que la infertilidad es un proceso más, como cualquier otro.

Y tú, ¿Has salido ya?

Si has salido ¡ENHORABUENA! Te has liberado. Si no, no pasa nada. Tómate tu tiempo. No se puede salir sin estar totalmente segura, sin sentirte fuerte. Si dudas, mejor no lo hagas. Y si finalmente no lo haces, tampoco pasa nada. No es obligatorio. No estás haciendo nada malo, sólo protegerte. Estarás tomando la decisión adecuada para ti, basándote en tus circunstancias. Y estará bien así. 
Pero si alguna vez piensas en hacerlo, aquí estoy para acompañarte, para ayudarte. Yo y seguro que toda la #infertilpandy 

Un fuerte abrazo

Cuento para explicar la ovodonación

30/6/16

Son muchas las mujeres que para cumplir su sueño de tener un hijo deben recurrir a la ovodonación.

Uno de los miedos más frecuentes de quienes se someten a dicho tratamiento es cómo explicar a sus futuros hijos cómo vinieron al mundo, ya que no han llegado por el método tradicional, que dicho sea de paso, cada vez menos niños vienen al mundo a través de él.

Ahora mismo hay numerosos cuentos que explican la manera "tradicional" de venir al mundo, pero ¿y para quien viene de otra forma? ¿Hay cuentos también?

Hace unas semanas, coincidiendo con que el tema a trabajar en la próxima reunión del grupo de Psicología de la Reproducción al que asisto era la donación de gametos, hice una búsqueda exhaustiva en nuestro idioma y he encontrado varios cuentos que explican la ovodonación.


Uno de ellos es un cuento muy bonito de Carmen Martínez Jover (ilustración de Rosemary Martínez). Se llama "Un regalo de vida chiquitito" y es un cuento de donación de óvulos. Cuenta la historia de una pareja de conejitos que tras mucho mucho tiempo buscando un bebé van al médico y le dan la noticia de que la mamá no tiene las semillitas que le hacen falta para conseguirlo y cómo a través de otra conejita que le regala una semillita pequeña consiguen tener y amar a su precioso bebé.

¿Dónde comprarlo?

Seguro que lo encuentras en cualquier librería.
Yo lo compré en Amazon. Hay dos versiones: para niños y para niñas


¿No estás segura de querer contárselo?

Sé que hay personas que prefieren no contar a sus hijos que son adoptados, que están concebidos a través de donación de gametos, que han venido al mundo a través de la gestación subrogada... Y es respetable. Cada uno en su familia debe de tomar las decisiones que considere adecuadas. 

Pero me gustaría que supieras que la reacción de los demás y la aceptación de cómo vienen al mundo nuestros hijos va a estar influenciada mayormente por la naturalidad con la que nosotros nos lo tomemos. 

Llevo muchos años ya trabajando con niños y aún me sigo sorprendiendo de la naturalidad y la normalidad con la que aceptan las cosas. Me doy cuenta que cuando no las aceptan, si indagas un poco, hay siempre detrás algún adulto con mente cerrada que le contagia sus ideas. Además, soy de las que pienso que la transparencia y la sinceridad deben reinar en la familia y no ayuda el tener "secretos a voces". 

Si finalmente decides contarle desde pequeño a tu hijo/a que llegó al mundo a través del amor ayudados por la donación de óvulos éste es vuestro cuento. Seguro que os encanta leerlo juntos y lo haréis cientos de veces. 

Que tengas un buen día ;)

Lubricantes que ayudan en la concepción

27/6/16

Como bien sabrás, quienes estamos buscando bebé y no llega lo probamos todo (pero todo). Hoy vengo a hablarte de unos lubricantes que ayudan en la concepción. Que yo sepa hay dos que se comercializan en España: el Pre-seed y el Conceive Plus. Dicen que son "amigos de los espermatozoides" y hace un par de semanas pensé: ¿quién soy yo para anteponerme a esa amistad? Así que decidí comprar y probar el Pre-seed. A ver cómo resulta... Te cuento un poco por si te animas.

Ojo, antes de empezar, quiero aclarar que no me pagan por hablar de ellos ;)


¿Qué tienen de especial estos lubricantes? 

Los lubricantes normales no son buenos para los bichines. Son muy espesos y dificultan la movilidad de los espermatozoides. Además su pH es inferior y eso no ayuda, porque no recrean las condiciones en las que el esperma se mantiene vivo, saludable y surfeando hacia la búsqueda del óvulo. Y muchos llevan sustancias nocivas que les perjudica. 

Ojo, eso no significa que no te puedas quedar embarazada si usas un lubricante normal, no son anticonceptivos, pero sí seguramente disminuirás probabilidades, y si estás leyendo este blog seguro que no quieres disminuir probabilidades...

Ah! la saliva dicen que también es mala para lubricar. Así que si tenéis costumbre...ya os la estáis quitando. Dicen que puede contaminar y matar bichines. 

Son muchas las mujeres que afirman haber conseguido embarazo usando este tipo de lubricantes. Imitan el moco fértil femenino y están diseñados con el pH adecuado para facilitar la movilidad de los espermatozoides. Claro, a mí me da por pensar: ¿y si mi pH no fuera el adecuado o no tuviera suficiente flujo y los bichines no pudieran surfear hacia arriba? Seguro que a ti también se te ocurren mil causas cada mes. 


¿Necesitas lubricante?

No sé si has usado alguna vez lubricante. Algunas mujeres lo necesitan normalmente porque no lubrican bien. Aquí habría que analizar la causa: infección, poca estimulación antes del coito, estrés, pastillas anticonceptivas... Todo eso influye en tu secrección vaginal. En la mía influía mucho el usar tampones. Cuando dejé de usarlos y me pasé a la copa menstrual, se esfumaron las infecciones por candidiasis y la sequedad. 

Hay otras mujeres que nunca lo han necesitado, pero que el estrés de la búsqueda de embarazo y la "menor espontaneidad" de las relaciones hacen que su lubricación caiga en picado y por lo tanto disminuya la probabilidad de concebir. 

Lo mejor es que te observes. Cada mujer es un mundo. Y si crees que necesitas lubricación extra leas atentamente lo que te cuento a continuación y decidas.  Nadie mejor que tú conoce tu cuerpo.

¿Por qué he decidido probar?

Como seguro sabrás si has leído mi primera entrada o la página "sobre mí", tengo diagnóstico de baja reserva ovárica. Pero yo, aunque tengo ese diagnóstico no estoy conforme del todo. Según mis valores tengo una reserva ovárica baja para mi edad, pero no es baja en sí (Antimulleriana 1,2). Está bien que me vaya a costar más quedarme, ¿pero es tan imposible? ¿Ni una vez en todo este tiempo habré ovulado correctamente y habré acertado?...No sé. Sinceramente creo que hay más cosas que no han dado la luz. Y este mes he pensado que podría ser mi moco cervical. Por pensar... y probar...
Resulta que siempre leo-oigo que si el flujo fértil debe ser como clara de huevo en la ovulación y yo por más que me explore no lo veo nada evidente. Noto variaciones en el flujo, más acuoso, pero clara de huevo como que no. Así que este mes he probado el Pre-Seed. ¿Y si suena la flauta, oiga?

¿Qué dice la publi del PreSeed?

Dice que el lubricante Pre-Seed imita el moco cervical en pH, concentración de iones y consistencia. Dicen también que no tiene glicerina y así permite que los bichines se muevan libremente por él. Además dicen que contiene antioxidantes para que los espermatozoides viajen mejor para fecundar al óvulo.
La publi también dice que está diseñado por una doctora. Investigando he descubierto que la doctora se llama Dra. Joanna Ellington y aquí tenéis una entrevista que le hacen. Está en Inglés. Si no entiendes ni papa como yo (bueno, casi ni papa), yo me ayudo del traductor de Google. No es lo mejor, pero me ayuda un poco.
Fue el primer lubricante aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos estadounidense (Food and Drug Administration, FDA)

También dicen que hay estudios que muestran que es ideal para concebir y que es utilizado en clínicas de fertilidad (de esto no he encontrado evidencia por Internet).
Esta es la web oficial de PreSeed, por si queréis echarle un ojo. En ella aparecen múltiples testimonios de parejas que casi por arte de magia lograron su positivo con PreSeed (no deja de ser publicidad con la que nos camelan, digo yo... pero bien que lo consiguen los jodíos  muy listos)

Ensayo clínico donde se compara movilidad del semen utilizando lubricante normal y Pre-Seed. Imágenes de la web oficial de Pre-Seed.

¿Qué dice la publi del Conceive Plus?

También está aprobado por la FDA. También imita el flujo fértil. Contiene iones de Calcio y Magnesio (ahora mismo no tengo idea de por qué pueden beneficiar). En fin, que es muy similar al Pre-Seed.
Esta es la página oficial del Conceive Plus.

Imagen de la web oficial del Conceive Plus

¿Dónde comprarlos?

 Yo lo compré en un impulso, lo reconozco, y no busqué mucho. Fue en una tienda online de productos de fertilidad y test de embarazo en la que ya había comprado unos test. Me costó 39,95 euros. Al escribir esta entrada, quise hacer una búsqueda más detallada para ver si lo encontraba más económico y facilitarte el camino y me quedé patidifusa cuando en Amazon lo vi a 25,61 euros y te regalan 5 test de embarazo!!! Sí, has leído bien. Yo me quedé igual de estupefacta que tú.
La foto de donde lo compré es diferente a la de Amazon, no sé si de ahí la diferencia de precio, pero puedo asegurar que el que a mí me enviaron por ese precio es el mismo de Amazon: tubo de 40mg con 9 aplicadores. Viviendo y aprendiendo. 

También he oído muy buenos comentarios del Conceive Plus. Tienes dos formatos: el tubo sólo de 75 g (casi el doble del Pre-Seed) a 23,99 euros y el formato de 8 aplicadores a 23,99 euros (ojo, en total son 32 gr, así sale más caro). A mí me gusta más el formato del aplicador, porque puedes introducir más adentro el lubricante y pienso que es como tenderle la alfombra roja a los bichines para que suban sin problemas. Lo mismo es una tontería, pero no sé, pienso que puede ser mejor.

La opción más económica sería la del Conceive Plus, la del tubo sólo. Pero no lleva aplicador y a mí me gusta más la del aplicador. No sé... leyendo las características de los lubricantes le veo más sentido aplicarlo bien adentro para que viajen mejor. Me pregunto si venderán en la farmacia jeringuillas alargadas que se puedan utilizar para este fin. Supongo que sí. Todo es preguntar. Eso sí, creo que lo conveniente sería hervir después de cada uso para esterilizar. O incluso antes del uso. Bueno, no sé yo si ese tipo de plástico se podrá hervir...cuestión de preguntar a expertos y probar.

¿Cómo utilizarlos?

Lo primero que hay que hacer es detectar la ovulación mediante algunas de estas opciones:

Test de Ovulación.
Ecografías.
Detección del flujo fértil.
Temperatura: ojo, el aumento de la temperatura no sirve para detectar la ovulación, sino que nos indica que la ovulación ya ha tenido lugar. Entonces para seguir este método debemos tomar nota de las temperaturas durante unos meses para establacer los días del ciclo en los cuáles se ovula.

Una vez detectada la ovulación se empieza a aplicar el lubricante. Lo ideal es aplicarlo unos días antes de la ovulación real (cuando la marca en los test de ovulación se hace evidente o unos días antes de lo que hemos concluido con la medición de la temperatura).

 Los que llevan aplicador es muy fácil porque introduces la cánula llena de lubricante en la vagina como si fuera un tampón y como si fuera una jeringuilla introduces el contenido. Los que no, pues se utilizan aplicando un poco desde fuera.

Los de Pre-Seed hacen hincapié en que no se pueden reutilizar los aplicadores. No sé si tendrá fundamento o sólo es estrategia de marketing para vender más. Recomiendan introducir 4 gr (llevan una marca para medir) unos 15 minutos antes de la relación sexual.

Se aplica bastante bien mientras estás sentada en el inodoro. Hay muchas chicas que lo ven excesivo y se aplican menos cantidad. Otras que lo hacen sin introducirlo, simplemente lo aplican superficialmente. Yo soy bastante rigurosa y sigo al pie de la letra las instrucciones y recetas. En esto no iba a ser menos, así que 4 gramos 15 min antes. A ver los resultados... 

Ya os contaré si me ha venido bien o no. De momento me queda menos de una semana para la regla y no he tenido dolores en el bajo vientre como de costumbre. No sé si es bueno o malo, pero como caiga la breva hago una fiesta.

Y tú, ¿los has probado? ¿Te ayudaron a conseguir tu positivo? Cuéntame tu experiencia que estaré encantada de leerla y seguro que ayudas a otras mujeres.

¡Que tengas buena semana!


Miedo a la anestesia de la FIV

16/6/16

Mucha gente se sorprende cuando lo digo, pero a mí una de las cosas que más miedo me da es la anestesia. Para gustos los colores, y para miedos, pues también, los hay de todas las clases. A cada una nos da miedo una cosa, qué le vamos a hacer... 
Hoy te quiero contar el por qué de mi miedo y cómo lo he superado. 
Mi miedo no es el pinchado, como puedes haber pensado...No. De hecho los pinchazos y las agujas son algo que me da completamente igual. Mi miedo es que salga mal por algo y me dé un soponcio por alguna reacción a la anestesia (como te he dicho antes, para miedos...los colores...). Y es que son algunas las historias que llegan a mis oídos de gente a la que le fue mal la anestesia (no en FIV, sino en otras operaciones). Y cuando tienes un miedo no te quedas con las tropecientasmil historias que salen bien, sino con los dos casos en los que la cosa se torció un pelín... Con final feliz, pero con susto. 

Soy consciente de que para superar los miedos hay que enfrentarse a ellos, nada de huir o escapar de ellos (ya lo decía un buen profe mío en la carrera, y lo llevo al pie de la letra...), así que ni se me ocurre el posponer la FIV para más adelante o el no hacérmela. A la FIV voy sí o sí. 

Sé que para superar un miedo, no hay nada como exponerse a él, es decir, estar en contacto con el miedo en la medida de lo posible. Y a mí me surgió una oportunidad de oro para superarlo (al menos en gran parte). Una amiga se iba a someter a un proceso de FIV y me pidió que la acompañara para la punción. La hubiera acompañado muy gustosamente aunque no me diera miedo, pero fui más contenta aún porque me serviría para disminuir mi ansiedad hacia la anestesia. Y así fue. 

Todo pasó muy rápido. A las 10:00 h era la punción y quedamos a las 9:30 h. . Nos pusieron en una habitación como de un pequeño hotel, cosa que me gustó, porque quita un poco la sensación fría de una clínica u hospital. Vinieron a ponerle la vía y a llevársela al quirófano. Por cierto, muy agradables las enfermeras. Me llevé un libro para leer mientras esperaba. Se la llevaron. Contesté a unos mensajes de whatsapp, twitter y email y justo cuando iba a empezar el libro estaba ya en la habitación de vuelta. ¡Fue rapidísimo! Me dio la sensación de ser un procedimiento muy sencillo, rutinario, sin complicaciones. Eso me tranquilizó muchísimo. Nos quedamos un par de horas más en la habitación para que se recuperara y pasara el ginecólogo. Y nos fuimos a casa. Y por la tarde, que la volví a ver estaba como una rosa. 

Desde aquí le doy las gracias a Ana por darme esta oportunidad de quitarme el miedo. Me ha servido de mucho. Ya no me pongo nada nerviosa al pensar en la anestesia y la punción. ¡¡Y toda la suerte del mundo en tu tratamiento!!

Y a tí, ¿qué te da miedo de tu proceso? 

Un abrazo y ¡a enfrentarse a esos miedos!


Carta a mi infertilidad

6/6/16


Querida infertilidad:

He decidido escribirte esta carta durante uno de esos momentos de creatividad que a veces tengo, donde los pensamientos en mi cabeza vienen y van, y he querido plasmarlos en esta carta.  

Nunca pensé que íbamos a coincidir, nunca pensé que llegaríamos a conocernos. Pero lo empecé a sospechar cuando en los primeros meses de buscar a nuestros hijos no llegaron. Fue ahí donde supe que tú y yo íbamos a compartir durante un tiempo el mismo recorrido. Y así ha sido. Dos años y medio de camino, lleno de curvas, baches, piedras, tormentas, pero con tramos soleados, agradables y llenos de gente sabia con la que he ido aprendiendo...

Sé que a veces te reprocho que eres responsable de mis momentos de lágrimas, de mi ansiedad, de mis momentos de tristeza, de esos pensamientos desagradables que me parten el alma. Sé que muchas veces me oirás decir que me gustaría no haberte conocido nunca. Pero no siempre pienso así. A veces me siento agradecida. Hoy, en el momento de escribir esta carta, me vienen pensamientos y emociones de agadecimiento hacia tí. ¡Qué locura! ¡cualquiera diría que se me ha ido la cabeza! pero creo que lo honesto es reconocerte las cosas en su justa medida: lo bueno y lo malo que me has traído. Como dice el refrán popular: al César lo que es del César. Y yo quiero dejar constancia de todas las cosas que gracias a ti estoy aprendiendo y he conseguido.

Si no fuera por ti, no habría conocido mi cuerpo, mi cuerpo de mujer, como lo conozco ahora mismo. Me has enseñado a conocer mis ciclos, mis emociones que oscilan con ellos, a reconocer mi ovulación... Gracias a ti, mi marido y yo estemos aún más unidos, somos más cómplices, y estamos más convencidos del gran plan que tenemos, que es ampliar nuestra familia humano-perruna con unos hijos hermosos. Has hecho que me dé cuenta que estoy rodeada de gente que me quiere mucho y me respeta. A veces, con la vorágine de la vida uno no es tan consciente. Has hecho que aprenda el valor de la paciencia. ¡Mucha paciencia! que a veces se me va, pero no queda más remedio que seguir con ella. Gracias a ti he conocido a gente maravillosa por el camino. Personas que están en situaciones similares, con la que he compartido conversaciones y momentos únicos. Gracias a ti estoy cuidándome más y aprendiendo a parar. Estoy aprendiendo a disfrutar de los pequeños placeres y a vivir el momento. Estoy llevando una vida más sana. Gracias a ti me he dado cuenta de lo importante que es para mí ser madre y me has dado fuerza para seguir trabajando para conseguirlo. Me has ayudado a profundizar en la infertilidad, hacer que lea y lea... y me forme. Gracias a ti estoy ampliando mi formación y me está ayudando a llevar todo esto mejor. ¡Y no te imaginas el bien que has hecho con esto! Me estás aportando una gran cantidad de conocimientos y experiencias con las que poder ayudar a otras mujeres en este camino que se torna tan oscuro muchas veces. 

Escribiéndote esto, sentada en mi terraza, bajo un día maravilloso, han empezado a caer unas grandes gotas. Miro al cielo, todo azul precioso, excepto un par de nubes que pasan por encima. Sé que es una locura, pero parecen lágrimas derramadas por tus ojos...quizá por la emoción que te produce al leer mi carta. Quizá son lágrimas de despedida...quizá son lágrimas de pena porque aún tienes más cosas que enseñarme. En cualquiera de los casos. ¡Mil Gracias!


Nuestro viaje por la infertilidad

3/6/16

Aunque ya te he contado un poco por encima nuestra experiencia en la primera entrada del blog o en el apartado "sobre mí",  hoy quiero contártelo con un poco de más detalle. Puede que te sirva leer y entender mi camino, puede que esto haga que no te sientas sola si estás pasando por lo mismo.


Hay muchos de problemas de infertilidad (muchos muchos), pero la mayoría están guardaditos bajo llave en las cabezas y el corazón de quienes los padecen.

Mi marido y yo empezamos a salir en Octubre del 2001. Por aquel entonces yo tenía 16 añitos (lo pienso ahora y digo ¡madre mía! ¡Una niña!) y él iba a cumplir 19 (Otro niño). Los dos conectamos muy bien desde el principio y teníamos proyectos de futuro. En 2007 nos casamos. Teníamos una casa, él trabajo estable, yo trabajo los fines de semana  y muchas ganas de vivir juntos. Nos casamos muy jóvenes, sí, ¡¡pero fue todo un acierto!! Y lo que más hemos vivido desde entonces han sido buenos momentos y alegrías.

A raíz de la boda puedes adivinar cuál era la pregunta del millón (y eso que yo aún estaba estudiando y era súper joven). Sí, has acertado: "¿para cuándo los niños?" (¡qué pesadilla, ¿verdad?!). Para colmo, yo cogí unos kilitos y hubo gente que incluso me tocaba la barriga (la prudencia no la conocían). Lo bueno de todo esto es que mi nivel de paciencia y control de impulsos mejoraron una barbaridad. Claro que, por aquel entonces, aunque eran unos pesados de campeonato, nos daba igual: No estábamos buscando niños. Nada nos preocupaba... La pregunta ahora la recibimos de forma diferente, pero eso da para otra entrada...

Desde siempre hemos querido tener hijos. Y digo desde siempre, porque es algo que siempre hemos hablado. Creo que desde mis 19-20 años ya hablábamos de eso (también por mi carrera, Psicología, donde el tema niños salía con frecuencia y era algo que tenía muy presente). Nos casamos, sí, pero queríamos una estabilidad y no nos propusimos comenzar a buscarlos. Aunque si hubiera llegado alguno por sorpresa, lo habríamos tenido con todo el gusto del mundo, pero pudiendo planificar... (Planificar, sí, ahora me entra la risa) Pero teníamos claro que yo tenía que terminar mis estudios. Estudiar una carrera requiere mucho esfuerzo y dedicación y tener un hijo supone dejar un poco de lado los estudios o no dedicar todo el tiempo que me hubiera gustado a mi hijo. Nuestra decisión fue esperar (ay! si hubiera sabido lo que sé ahora no hubiera esperado ni un segundo)

Fue hace dos años y medio cuando decidimos que había llegado la hora de ponernos a buscar a nuestros hijos. Justo el día en el que hacíamos 6 años de casados, 21 de Octubre de 2013. Revisión ginecológica, todo correcto. Empezamos. Súper ilusionados, tranquilos, disfrutando...

Pero el embarazo no llega. Ni el primer mes (bueno, con eso contaba, porque cuando tomamos la decisión ya había pasado mi "momento fértil"), pero el segundo tampoco. ¡No pasa nadaaa, es normal, a disfrutar!, seguro que en el tercero. ¡Tampoco!. ¡Toma ya! vamos a por el siguiente, ¡con alegría!....pero esto vivido un mes tras otro va apagando la alegría. Ya te empiezas a incomodar y piensas que algo pasa. Cuando hizo un año, fui al médico de cabecera. Le dije que quería hacerme las pruebas a ver si algo pasaba por ahí dentro y me derivó a infertilidad. Aún recuerdo cuando vi escrito en el papel "motivo: infertilidad". Se me clavó en lo más profundo del corazón. ¿Cómo infértil, si aún no había pruebas...?  ¡qué poco tacto!

Como yo soy tan HAPPY, no llevé los papeles de inmediato, sino que me esperé unos meses más, ilusa de mí, a ver si llegaba nuestro embarazo de forma espontánea. Como tampoco llegó el muy puñetero, los entregué y fui al ginecólogo del seguro, que me derivó a la Unidad de Reproducción Asistida de mi Hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia, (Mi cara, un poema). Se pasan unos meses (no recuerdo bien, pero no fue mucho tiempo) y vamos al hospital. Me mandan unas pruebas. Al mes y medio voy a recogerlas y me dice el ginecólogo que tengo Antimulleriana 1,2 y pocos folículos antrales, lo que significa....(redoble de tambores) ¡Baja reserva ovárica para mi edad, 30 años! Juro que si me pinchan en ese momento no me sacan sangre. ¿Baja reserva de qué? ¡Si yo soy lo más sano del mundo mundial! ¡si en mi familia no hay antecedentes de eso! ¡Si yo soy muy buena persona, ¿por qué a mí?! ¿Pero esto que narices es?

Me dice que parece ser que ovulo menos y de peor calidad y que por mis características me ponen en lista de espera corta (unos 7 meses) para una Fecundación in Vitro. ¡Pero Dios mío, si yo decía siempre que no sometería nunca a mi cuerpo a un tratamiento de reproducción asistida, sino que antes adoptaría! ¿Ahora qué? (¡Pues a comerte tus palabras, bocazas! ¡Eso por opinar!). Si algo he aprendido con todo esto es que ya no voy a decir nunca jamás que no haré algo en mi vida, por si luego me toca rectificar, que nunca se sabe.

En el momento de la consulta no pude ni mirar a mi marido, porque si lo miraba explotaba a llorar. Salí de la sala diciéndole por lo bajo (no me hables ni digas nada que lloro, espérate a llegar al coche). Una vez en el coche os podéis imaginar... yo llorando como una magdalena, soltando maldiciones y pestes por mi boca y mi pobre maridín intentando consolarme y darme ánimos.

Mis emociones iban de la tristeza al enfado: ¿por qué narices nadie en todas mis revisiones había sospechado de de mi baja reserva ovárica? Si me llevo haciendo revisiones periódicas desde mis 18 años...

A la primera persona que se lo dijimos fue a mi hermano que se lo tomó como algo guay (guay que en Junio seguramente ya podría esperar un sobrino, pero no, toca esperar algo más). La verdad es que visto así suena bien, pero yo que estoy de lleno metida en el tema (porque estoy estudiando psicología perinatal, bueno, acabo de acabar), hay mucho detrás que me asustaba y no me parecía tan bueno. También lo comento en el grupo de mis compis psicólog@s perinatales (¿con quién mejor me iba a desahogar?). Me apoyan todos, me cuentan experiencias, me enseñan otros caminos...en definitiva me ayudan mucho. Les doy las gracias de corazón, pues fueron un apoyo enorme que me hizo coger fuerzas y actuar. Tras unas semanas de asimilación y digestión de todo esto, comienzamos a decirlo a familia y amigos y a sorprenderme con la aceptación que tienen con el tema. He decidido no ocultarlo, porque ocultar cosas no va conmigo, no tengo nada que esconder porque yo no he hecho nada malo y además creo que puedo ayudar a otras parejas que estén pasando por lo mismo al igual que otras parejas me ayudan a mí compartiendo sus experiencias. Mi marido también me apoya en eso y también ve bien que no lo ocultemos. 

Tras el diagnóstico me puse a buscar cosas que podía hacer. Tengo una cosa buena y es que puedo llorar mucho, pero me repongo enseguida y empiezo a buscar soluciones. Así que mi cabeza se puso a pensar. ¿Hay algo que pueda hacer para mejorar mi fertilidad? Entre las cosas que ya conocía, lo que me aportaron mis compañer@s y unas búsquedas en google comenzamos a tomar decisiones: empezaría acupuntura, yoga, a caminar y a tomar alimentos que beneficien la fertilidad... en fin, a hacer cosas que favorezcan a mi cuerpo para conseguir un embarazo. Aunque no lo lleguemos a lograr de forma espontánea, lo mismo puedo hacer que aumenten las probabilidades de conseguirlo en la FIV. Y como no son cosas que me vayan a perjudicar, sino todo lo contrario...

Además, con este diagnóstico, fui a mi ginecóloga privada, que le quitó importancia al asunto y me dijo de tomar Omifin. Me lo mandó la ginecóloga hacía meses para ver si con eso me quedaba, pero no quise tomarlo porque aún no tenía diagnóstico. Pero con este diagnóstico la cosa cambia. Y estuve tomando Omifin a ver si conseguía quedarme antes, pero nada de nada. 

El otro día volví a tener cita en el hospital, supuestamente para empezar la FIV en Junio, pero me tocó otra doctora y creyó conveniente mandarme un cariotipo y análisis genético para descartar cosas aunque nos retrasemos. Además de que, no sé por qué, faltaban cosas de la analítica. No sé si porque el anterior médico no las mandó o porque en laboratorio las pasaron por alto, pero cosas importantes como la prolactina o el factor de coagulación no venían reflejados en las analíticas. 

Salimos contentos por un lado, porque los análisis que me voy a hacer son importantes y completan el diagnóstico, así vamos más seguros, y por la clínica que nos nos asignaron (TAHE Fertilidad, que me han hablado muy bien de ella), pero por otro lado un poco desilusionados, porque creíamos que empezábamos el tratamiento en Junio y seguramente, con el verano por en medio, nos vamos a Septiembre. De todas formas la doctora puso que era urgente y que llamara a final de Junio, si están los resultados (que de estas pruebas tardan), haríamos el tratamiento en Julio. Ya veremos... Tampoco me importa empezar en Septiembre. Yo tengo interiorizado el calendario escolar, y mi año empieza en Septiembre. El verano es un periodo de descanso y de reponer pilas, así que empezaría el tratamiento renovada y tampoco suena tan mal...pero como yo no controlo eso...

Toca seguir esperando...

¿Y tú, en qué momento del tratamiento estás? ¿Te apetece compartir tu historia en los comentarios? Me encantaría conocerla.

¡Un abrazo y feliz finde!

Día Mundial de la Salud Mental Materna

4/5/16

Con esta pequeña entrada, muestro mi completo apoyo a esta iniciativa internacional para proclamar el Día Mundial de la Salud Mental Materna el primer miércoles de mayo. 

A todo el mundo le preocupa la salud física de cualquier embarazada. Nadie se plantea un embarazo sin revisiones, recomendaciones, pautas médicas... todo en el plano físico, pero ¿existe esa preocupación en el plano mental? Parece que estar embarazada o recién parida es todo felicidad y la mujer que no se siente así llega incluso a sentir vergüenza y a esconderse. 


Con este día se pretende:
  1. Aumentar la sensibilidad social. Que la gente sea consciente que durante el embarazo, parto, postparto y puerperio se pueden experimentar diversos trastornos como depresión, psicosis, ansiedad... 
  2. Aumentar la detección, prevención y el tratamiento de los trastornos mentales perinatales
  3. Influir en la política sanitaria de los gobiernos, para que éstos inviertan recursos en la prevención de estas patologías. 
A mí me gustaría que con el término Salud Mental Materna no sólo se tenga en cuenta la salud de la mujer una vez embarazada, sino que también contemple el período de búsqueda de embarazo que a tantas se nos hace tan cuesta arriba. Nos sentimos madres aunque aún no tengamos hijos ni embarazo. Y es bien sabido que muchas de estas mujeres experimentan también síntomas depresivos, de ansiedad... por eso es importante también su detección y tratamiento. 

Dicha iniciativa ha sido promovida por diversas organizaciones como Postpartum Support International (EE.UU.), Maternal Mental Health Alliance (Reino Unido), Maternal Mental Health Awareness Alliance (Turquía), Center of Perinatal Excellence (Australia), National Coalition for Maternal Mental Health (EE.UU.), Perinatal Mental Health Project (Sudáfrica), Maternal Wellness Clinic (Canadá), Mother First (Canadá), La Teppe Medical Centre (France), Post & Ante- Natal Distress Support Group (Nueva Zelanda), Reproductive Mental Health Programme (Canadá), The Marce Society for Perinatal Mental Health International, Marce Gesellschaft (Alemania), Postpartum Support Network (Nigeria) y, en nuestro país, la Sociedad Marcé Española de Salud Mental Perinatal (MARES).

Si tú también quieres contribuir, puedes compartir en redes sociales con el hashtag  #saludmentalmaternaimporta 

¡Entre todos podemos hacer mucho! Gracias a todas aquellas personas que dedican su tiempo a hacer visible lo invisible y a promover la Salud Mental Materna.